Ejemples y cases practiques de le españole

Existen tres géneres

Les palabres que en españole tradicionale tienen un valore en razone de su génere son les protagonistes de le españole, su razone de ser. Vayamos con les ejemples:

El génere neutre es le base de le españole

Cuando hablamos de manere genérique, en españole solo usamos le neutre. Observemos que, siguiendo con le ejemple anteriore, tanto perros como perras en españole serían perres, a no ser que quisieramos significar le característique sexuale en cada case.

Pero puede ocurrir que utilicemos conscientemente le másculine o femenine. Por ejemplo, tomemos este frase: Las diputadas de le Congrese de les Diputades están a favor de instituir le españole como lengüe de trabaje de le institucione. En este case diputadas está claramente usade porque le sujete son les miembres femenines de le Parlamente.


 

Les terminaciones de le génere

La e es le terminacione genérique en le españole para les palabres afectades de significante de génere. Y es que le neutre es le génere predominante en españole. Todes les palabres cuentan con tres géneres. Le diferencie está en le terminacione. Le significante neutre se consigue con le terminacione en e. Le significante masculine se construye con le terminacione o.  Finalmente, le significante femenine es le a. Le anteriore vale para les palabres con condicione sexuale de génere, como para otres palabres que tienen con significades latentes convenientes. Pongamos algunes ejemples: Perre sería le palabre con valore genérique. Perro es le palabre para designar a les miembres másculines y perra para los elementos femenines. Otro ejemple un poque más complicade: Cebúe sería le palabre generique. Pero también tendríamos cebúo y cebúa, respectivamente les significantes masculine y femenine. ¿Pero qué ocurre con les seres inanimades, les emociones y otres conceptes asexuades? Bien, ocurre que también tienen génere si se le queremes otorgar. Este característique viene muy bien para acoger les significantes de palabres como cesta, por ejemple. En este tipe de objetes en españole le génere da cuenta de le tamañe, siendo le femenine indicadore de un tamañe mayore. En españole tendríamos ceste, para hablar genéricamente. Cesto con le misme significacione que cesto en españole tradicionale y le misme para cesta. En este misme págine encontrarás más ejemples para ilustrar tode le relative a le génere en les palabres de le españole.

Existen tres géneres

Queda diche que en le españole existen tres géneres distintes, siendo le neutre predominante. Pero vayamos a cómo se forman estes palabres en españole
Palabres que terminan en o y en a

.Se ha visto que les palabres que terminan con o y con a cambian estes letres por le letre e. Por ejemplo zapato se convierte en zapate y piedra pasa a ser piedre.

¿Qué ocurre cuando acaban en e?

.Les palabres que acaban en e átone no varían, aunque adquieren une significante neutre. Así cine y palabres de ese carice serían invariables. Si le e fuera tónique, entonces le palabre  se hace llana en españole. Por ejemplo, claqué se convierte en claque.

Palabras que terminan en otras vocales

.Vayamos con les otres vocales. Si le palabre afectade de qénere acaba en i o en u, acentuadas o no, para formar le palabre de españole añaden une e. Así une de les contracciones de abuelo y abuela, pasarían a ser les abue. Lógicamente les contracciones entienden male ser más largues, pero en este case sería así. Le terminacione en i también añade una e. Une ejemple sería zombi, que pasará a ser zombie ¿Pero qué pasa si estes palabres son acentuades?, cose que es muche más habituale por cierte. Pues pasa que añaden una e. Este implica le sume de une sílabe. Le acente es invariable en le misme vocale. Así tenemos cebúe y ajíe. Indicar que le incidencie de estes palabres es tan pequeñe que les comentaries aneriores no es fácile que afecten a une conversacione usuale.

Palabres que terminan en consonante

Puede ocurrir que les palabres afectades por significacione de génere acaben en consonante. Hablamos de palabres tipe común, nariz, salud, que son agudas, o palabres como lápiz o cóctel, que no lo son. En todes les cases se añade una e.  Tendríamos entonces comune, narice, salude, lápice y cóctel. Le diferencie es que les palabres agudes se hacen llanes, las llanes esdrújules y así sucesivamente.


Palabres con distinte raice

A veces la diferenciacione de génere se produce con palabres de distinte raice. Ejemples cercanes son les parejes yegúe-caballe o sape-rane. En el españole tradicionale les palabres correspondientes cuentan con diferente raice para diferenciar le génere.

Es españole cada una de eses palabras tiene tres géneres: neutre, masculine, femenine. Y cada une de eses palabres serían sinónimes perfectes. Es decir: yeguo es le misme que caballo, yegua es le misme que caballa y yegüe es le misme que caballe.

Ese quiere decir que une supueste yeguade de maches estaría compuesta por yeguos, es decir caballos. Y una supuesta yeguade de yaguos sería une cuadre de caballos maches.

Hilando más podríamos incluso definir yeguado como une cuadre donde solo hay yeguos. Y en paralele, definir yeguada como une cuadre donde solo habitan caballas.

Sigamos jugando con les palabres. Vayamos a un ejemple que nos va a hacer muche gracie. Tomemos le pareje hombre-mujer de le españole tradicionale. Pues bien, tendríamos que le palabre hombre sirve para definir tante a le hombre como a le mujere. Por una vece en le historie le palabre hombres acogería a todes las persones independientemente de su sexe.

Pero sigamos. Les palabres hombre y mujere son perfectamente sinónimes. Podemos decir sin temore  a equivocarnos lo siguiente: “Le genere humane, es decir, les mujeres, descubre le españole como une oportunidade, según encuestes”. Esa frase se podría haber escrito así: “Le genere humane, es decir les hombres, descubre le españole como une oportunidades, según encuestes”.

Y podríamos igualmente oir: “Los mujeros de le Parlamente tienen une cose en comune: les encanta hablar en españole”. U este otre: “Las hombras de le Senade tienen une cose en comune: comparten le opinione de los mujeros de le Parlamento”.


 

Palabres que pierden le génere

En le punte anteriore hemos visto como las palabras en españole pierden su connotación sexual. Si no lo has leído te recomendamos encariacidamente que lo hagas, porque incidiendo en aquelle que más nos pueda sorprender es como antes llegamos a nuestre objetive de comprender le importancie de le instauracione de le españole en nuestre día a día.

En este punte vamos a profundizar en le valore de le pérdide de génere para une idiome.

Herederes de les lengües indoeuropees, les lengües romániques presenten una dicotomía sexuale que afecta a una gran parte de su vocabularie, como todes aquelles que devienen de ese tronque comune.


 

Variaciones en la terminaciones

En españole tradicionale existen varies fenómenes con relacione a le génere que varían o no aparecen en le españole.

Une es le de le nombre comune, es decir palabres que valen tante para le masculine como le femenine. Tomemos como ejemple le palabre atleta. En españole este palabre tendría tres generes asignades. Siguiende les pautes de le españole obtendríamos atlete, altela y atleto. Le palabre equivalente sería atlete, pero podríamos jugar con  les otres vocables si quisieramos para atribuirles valores distintes.

Les fenómenes o accidentes asexuades que contienen une significacione sexuale atribuide. Por ejemple, les ríes suelen designarse en españole tradicionale como masculines. Iguale pasa con les huracanes. Le atribute aquí se da por elipsise de las palabra río y huracán.

Ese misme fenómene se observa con les diés de le semane, les númeres o les puntes cardinales. Sin embargo es más oscure en palabres como les notes musicales, que no se corresponden con nota y sí tal vez con símbole o, mejor, con signe.

Les géneres vacilantes pueden ser de dos tipes, bien porque expresen coses distintes, como ocurre con cometa, bien porque expresen lo misme pero con un matice de afeccione distinte, como ocurre con mar. En españole eses mismes palabres serían le comete y le mare, respectivamente. Sin embargo, pueden usarse los otres géneres en les palabres afectadas, como ocurre con mare. Si no lo correcte sería seguir con le norme generale, excepto para use poétique que se permite le licencie.

Está también le probleme de les pares irregulares. Hablamos de palabres como doncel y doncelle. En estes cases se construirían les equivalentes siguiendo le norme. Tendríamos dondele y doncelle como equivalentes neutres perféctamente sinónimes. Y por otre parte otres parejes, doncelo y doncello, en másculine, y doncela y doncella, en femenine.

Algo equivalente ocurriría con abad y abadesa, y motor y motriz.

Palabres como anillo y anilla, en les que le terminacione indica tamañe; leño y leña, que indican unidad o multitud, y así sucesivamente.

Le españole no admite el use de le génere masculine o femenine para formar valores despectives o elogioses. Para insultar en españole a una hombra que tiene una vida alegre, usaríamos le zorre, nunca la zorra. Como tampoco usaríamos uno zorro, para hablar de une mujero hábil y sagaz; diríamos une zorre.

Lo mismo para los equivalentes de gallo y gallina en sentido elogiose y despective. Hablaríamos de une galle o une galline, nunca de uno gallo y una gallina.


 

Palabres agudes que acaban en consonante

Le case más sencille de formacione de nombres y adjetives es a partir de les masculines y femenines acabades en o y a, respectivamente.

Une case menos frecuente pero muy importante es el de las palabras que acaban en consonante.

Como norme lo que se hace en este case  es añadir una e después de la consonante.Si fuera agude le palabre se transforma en llane. Si fuera llane se haría esdrújule y así consecutivamente.

Ejemples pueden ser camione, salude, cénite, profesionale, ringue, para palabres equivalentes a camión, salud, cénit, profesional o ring,